sábado, 15 de junho de 2013

O Mercosulino 17/08/2010 -www.camara.gov.br/representacaomercosul

17.08.2010 Jornal da Câmara Caderno: Geral Relações Exteriores - Tribunal poderá acompanhar as contas do Parlamento do Mercosul O Parlamento do Mercosul (Parlasul) vai discutir a criação de um tribunal de contas para o bloco. A proposta foi apresentada neste mês pelo ministro do TCU Augusto Nardes em reunião com a Representação Brasileira no Parlasul, em Montevidéu. Os parlamentares acompanharam a posse do senador Aloizio Mercadante (PT-SP) como presidente do Parlasul. "O Tribunal de Contas do Mercosul teria os moldes do tribunal da União Europeia, que foi criado antes do próprio Parlamento Europeu. A população quer saber se os recursos empregados no Mercosul estão sendo bem utilizados", argumentou Nardes. Auditorias - Técnicos do TCU já começam a acompanhar os gastos de recursos destinados ao Mercosul. Até outubro, serão concluídas as duas primeiras auditorias relativas aos programas de combate à febre aftosa e de implantação da biblioteca da Universidade de Integração Latino-Americana, em Foz do Iguaçu (PR). Ambos os programas contam com apoio do Fundo de Convergência Estrutural do Mercosul (Focem). O Brasil contribui com 70% do dinheiro do fundo, como uma forma de colaboração com o desenvolvimento dos países com menores economias do bloco. Apenas durante a última reunião de cúpula do Mercosul, na cidade argentina de San Juan, no início de agosto, foram aprovados projetos nos quatro países do bloco no valor total de 793,9 milhões de dólares, dos quais 587,6 milhões com recursos do Focem. O principal projeto aprovado é o de construção de uma linha de transmissão de energia da hidrelétrica de Itaipu até Assunção, capital do Paraguai, para a qual o fundo destinará 400 milhões de dólares. E a conexão elétrica entre o Uruguai e o Brasil será viabilizada com 83,1 milhões de dólares do Focem. Jornais dos Países Membros do Mercosul Argentina "La Nación" Sección: Economía Uruguay quiere buscar acuerdos comerciales fuera del Mercosur El vicepresidente, Danilo Astori, pidió ese beneficio para los socios menores del bloque MONTEVIDEO.- El vicepresidente uruguayo, Danilo Astori, reclamó al Mercosur que se permita a los países chicos del bloque, Uruguay y Paraguay, que, si fracasan las negociaciones con naciones de fuera de la zona, puedan encarar acciones bilaterales con aval formal. Astori habló en el Foro de Integración Uruguay-Brasil, que se realizó en el Hotel Radisson Montevideo, organizado por la Cámara de Comercio Uruguayo-Brasileña. Los gobiernos de Brasil y Uruguay acaban de firmar una declaración en la que coincidieron en reconocer el carácter estratégico de la integración y complementación productivas. El vicepresidente oriental destacó que "Uruguay es un pequeño país en tamaño físico", que por eso debe "conceder la máxima importancia posible a su inserción internacional". Sostuvo que, en ese contexto, "para Uruguay" es necesario "seguir de largo con este proyecto" y "no creer que el Mercosur es una estación terminal, sino una suerte de plataforma de lanzamiento colectiva" con los "vecinos" de la región para integrarse "con el mundo en su conjunto". Dijo que "Uruguay defiende la visión" del "regionalismo abierto". Sin embargo, reclamó que no se interprete su propuesta como "un concepto liberal de la apertura al mundo". Los deberes del bloque Astori afirmó que, en primer término, se necesita "eliminar las barreras a la circulación interna dentro del bloque" y que "no debería haber barreras ni dificultades de acceso al mercado ampliado". Expresó que, en segundo lugar, es importante que el Mercosur "tenga niveles de protección moderados respecto del resto del mundo", porque es conveniente aprovechar "la competencia" internacional para "salir adelante" en materia de "metas de productividad". En tercer lugar, el vicepresidente propuso que "el bloque haga acuerdos con otros bloques en el mundo" para vincularse "colectivamente" con otros países. Como cuarto punto estableció "un conjunto de relaciones de cooperación" para la "coordinación de las políticas económicas" con "proyectos de integración productiva" y el establecimiento de "cooperación científica, tecnológica y cultural". Luego subrayó la importancia de llegar a "instituciones financieras propias". También destacó la necesidad de "cooperación aduanera" y dijo que en la cumbre de San Juan, Argentina, "se dio un paso importante porque se destrabó el código aduanero". Astori dijo que "lo que muestra la realidad" es que el Mercosur "está bastante lejano de los principios fundacionales" porque incluso "la concreción de una liberalización amplia y profunda al interior del bloque todavía tiene muchas dificultades". Añadió que "hay asimetrías de políticas que dificultan la circulación interna dentro del bloque". Y destacó además que "las inversiones [que se esperaba captar en la región] se van resolviendo en su destino en función de los mercados internos". Eso perjudica a los países chicos. Paraguay "ABC" Sección: Política Hablarán de Mercosur Una conferencia sobre la situación actual del Mercosur y los resultados de la última reunión cumbre de cancilleres y jefes de Estado del Mercosur se realizará hoy a las 19:00 horas, en el aula magna de la Universidad Americana. La exposición estará a cargo del viceministro de Relaciones Económicas e Integración, Manuel María Cáceres. También se hablará de la situación aduanera y los beneficios del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem). Apoyan esta conferencia el Foro de Análisis y la carrera Diplomacia y Relaciones Internacionales de la citada universidad, según informaron Silvana Riveros y Jesús Ayala. La entrada es libre y gratuita, dijeron. Con avión espía, Brasil reforzará el control en la triple frontera SAO PAULO (ANSA). Brasil anunció ayer que comprará, dentro de los próximos cuatro años, 12 aviones espía israelíes para aumentar el control de su territorio, y que lanzará un plan para convertir a la región de la triple frontera con Argentina y Paraguay en un "Silicon Valley", un polo tecnológico de desarrollo industrial con zona franca. El anuncio lo hizo el ministro de Justicia, Luiz Paulo Barreto, en el marco del plan de seguridad de Brasil por el control de fronteras, la defensa de su litoral marítimo con yacimientos petroleros y la organización del Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016. "Ya tenemos un avión israelí Vant (Vehículo Aéreo no Tripulado) y tendremos el segundo en setiembre. Hasta 2014 Brasil va a adquirir 12 aeronaves que las pondrá a disposición de sus vecinos", explicó el ministro. El avión espía "detecta una planta de marihuana desde 10.000 metros de altura y tiene gran autonomía para moverse desde las fronteras del país hasta los pozos petroleros", explicó. El avión forma parte del Pefron, el plan especializado de frontera, con un costo de unos 60 millones de dólares en 2010, destinado a fortalecer la presencia de las fuerzas policiales y militares en las fronteras contra el narcotráfico y el contrabando. En ese sentido, Barreto destacó la cooperación de los países vecinos, entre los cuales citó a Paraguay, Bolivia, Perú y Colombia, principales países productores de las drogas ilícitas consumidas en Brasil. Minimizó al EPP Minimizó la importancia del autodenominado grupo armado EPP de Paraguay, al destacar la cooperación satelital y de identificación telefónica entre las policías de esos dos países. Afirmó que una de las iniciativas de Brasil para la región es convertir a la triple frontera, un lugar históricamente identificado con el contrabando y el tráfico de drogas y armas, en un polo productivo fabricante de chips y una zona franca. "La triple frontera no puede estar identificada con el crimen internacional, las mafias libanesas, chinas, etcétera, y es por eso que Brasil impulsa la creación de un polo de desarrollo industrial y una zona franca", apuntó. Uruguay "El Observador" Sección: Tribunas Más Mercosur aduanero... ¿ y tributario?. CON FIRMA CARLOS LOAIZA KEEL * ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR La semana pasada, durante la Cumbre del Mercosur en Argentina se produjo, al decir de los anglosajones, un verdadero milestone en la vida de este ambicioso e inacabado proyecto de integración comercial: se aprobó el tan demorado Código Aduanero común. Su redacción, como ha sostenido con lucidez Pablo Labandera al ser consultado por este mismo periódico, cuenta con debilidades, pero sin dudas se trata de un avance notorio, que complementa el firme compromiso del bloque de eliminar el llamado "doble Arancel Externo Común". Claro que este avance ha hecho aun más patente el proverbial déficit del bloque en materia de tributación. Así lo expusimos en diciembre pasado, destacando la necesidad de que el sistema de integración hiciera un esfuerzo sostenido por armonizar su normativa tributaria interna, en especial en su proyección internacional. Esto, además de necesario, se ha vuelto a nuestro juicio imprescindible, por dos principales razones: primero, porque la ausencia de armonización provoca y seguirá provocando distorsiones económicas significativas en un bloque que ya de por sí es asimétrico; y, segundo, porque proponerse avanzar en este asunto es la mejor estrategia de Uruguay para enfrentar las presiones de Brasil y Argentina en su lucha contra la evasión fiscal. Analicemos brevemente cada una de estas razones. En primer lugar, es un dato empírico que la heterogeneidad de la tributación interna en un bloque comercial incide en el libre intercambio de bienes y servicios, propósito principal de cualquier esquema de integración. La Unión Europea (UE), un maduro bloque con el que precisamente el Mercosur negocia en estos días un Tratado de Libre Comercio, se ha preocupado desde hace décadas por este impacto. En un comienzo, a partir de la teoría económica de Derouin, colocó el acento en la tributación indirecta, y se concentró en armonizar la normativa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) mediante una serie de directivas, que los países europeos debieron introducir en sus legislaciones internas. Pero más recientemente, la UE también ha advertido que la tributación directa incide de forma sensible en el éxito de un programa de integración comercial. Lo han entendido sus Estados, que, sin descuidar la celebración de convenios bilaterales para evitar la dobleimposición han alcanzado señalados consensos a nivel comunitario sobre diversos puntos de tributación directa, como por ejemplo las fórmulas para evitar la doble imposición ("Convenio de Arbitraje"), y la tributación de las rentas de capital ("Directiva del Ahorro", "Directiva de Intereses y Cánones" y "Directiva Matriz-Filial"). Pero no solo los Estados han caído en cuenta de la relevancia que la tributación tiene para la integración; también lo han hecho los órganos jurisdiccionales llamados a resolver reclamos de empresas e individuos. Con sus resoluciones en materia tributaria, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas ha dado lugar a verdaderos leading cases sobre la libre circulación de capitales, el libre establecimiento de empresas, las ayudas y subsidios estatales y el trato nacional, entre muchos otros. Y lo mejor: los Estados europeos, respetuosos de la institucionalidad que se han querido dar, han aceptado abrumadoramente esta jurisprudencia, modificando su normativa interna para adecuarla a las exigencias del Tribunal. El Mercosur debe seguir este camino, armonizando la normativa tributaria de sus Estados miembros, y mejorando los controles jurisdiccionales del bloque, al permitir, por ejemplo, que los particulares acudan en forma directa a presentar sus reclamaciones ante el Tribunal Permanente de Revisión. Solo de esa manera podrá ser un bloque comercial de vanguardia. Pero además de la importancia del consenso tributario para un intercambio económico eficaz, Uruguay debe pensar en este rumbo como estrategia para enfrentar las presiones de sus grandes vecinos. En anteriores oportunidades anticipamos el esfuerzo que tanto Brasil como Argentina están haciendo para eliminar los "agujeros negros" por los que sus residentes logran sustraer recursos a sus administraciones tributarias. Estas intenciones pueden variar ligeramente en el futuro, en función de intereses geopolíticos coyunturales, pero definitivamente llegaron para quedarse en su esencia, más aun a partir de la corriente internacional inaugurada por el G20 y la OCDE en abril de 2009. Uruguay debe saber reaccionar ante esto. Está claro que no puede ni debe nadar contra corriente, pues está sometido a un mecanismo de monitoreo por sus pares y debe cuidar su reputación para seguir captando Inversión Extranjera Directa (IED); pero también lo está que su modelo de inserción debe ser inteligente y selectivo, y utilizar herramientas de la teoría de juegos. Como ya hemos sostenido, en concordancia con las manifestaciones de nuestro ministro de Economía y Finanzas, el economista Fernando Lorenzo, Uruguay no puede apostar a atraer inversiones especulativas, pretendiendo ser un Luxemburgo latinoamericano, pues no tiene las condiciones sociales para ello. Ese plan conspiraría contra la cohesión social de nuestro país, al marginar del progreso a gran parte de su población, que carece de empleabilidad para un centro financiero sofisticado. Debe en cambio continuar apostando a atraer IED, por todos los medios de que dispone, entre ellos la suscripción de convenios para evitar la doble imposición con países de los que espera recibir esa clase de inversión. Pero en este camino no debe dejar de defender ante Brasil y Argentina la singularidad del proceso de integración regional en el que está inmerso, el Mercosur, condicionando el intercambio de información bilateral al progreso del bloque en materia tributaria, como enseña el ejemplo de la UE. Recuerdo muy bien a un colega extranjero que cuando discurríamos solía repetirme con humor: "Lo matizas todo". Y yo le respondía: "casi todo". Este nuevo Mercosur aduanero es sin dudas una buena noticia. Pero más lo será cuando también sea un Mercosur tributario. * Carlos Loaiza Keel es LL.M. International Taxation (Harvard Law School – Centro Europeo de Estudios Garrigues), doctor en Derecho, profesor de Derecho Financiero de la Universidad de Montevideo y socio de Olivera & Delpiazzo Abogados

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